En medio de la selva de montaña se encuentra Isimlaq, un cenote rodeado por imponentes paredes verticales cuyo paisaje cambia notablemente según la temporada.
Durante la época seca, el descenso del agua forma una playa natural y revela tonalidades verde musgo. En temporada lluviosa, el nivel puede elevarse aproximadamente 10 metros, cubrir parte del bosque y transformar sus aguas en un intenso color verde esmeralda.
El cenote es alimentado por un río que forma jacuzzis naturales ideales para refrescarse. También es posible ingresar al cenote, pero debido a su profundidad es obligatorio utilizar chaleco salvavidas.